lunes, 21 de diciembre de 2009

Pequeña Historia Navideña

Dentro de la clínica veterinaria todo estaba bastante tranquilo. La enfermera Elisa se hurgaba la nariz sin ningún tipo de vergüenza, lamentando ver marchar la agradable borrachera que se había agarrado horas antes con sus amigos.
–No vayas a currar, ponte enferma. ¿Quién va a ir en Nochebuena a tocarte las narices? ¿No ves qué vas a estar haciendo el tonto? –Le habían repetido hasta la saciedad. Y tenían razón.
La noche se presentaba aburrida, como para arrancarse las uñas de los pies por desidia, y el viejo Doctor Carbajoso estaba encerrado en su consulta, seguramente viendo porno en internet, lo que proporcionaba una perspectiva semejante a la de un parque de atracciones basado en el hibrupofeno. Iban a estar de guardia toda la noche, desde las veintidós horas hasta las diez, atendiendo indigestiones gatunas por comer chocolate o informando a los familiares de la imposibilidad de reanimar al hámster. “Lo sentimos, pero ha muerto… de puto frío señora, ¿Cómo se les ocurre sacarlo a la cornisa? ¡Ahí afuera hay ocho grados bajo cero!”. Tendría hasta cierta gracia.
Se oyó un sonido como el que produce una mano golpeando con sus nudillos una puerta de mala madera. “Ni caso, yo no me muevo hasta que alguien toque el timbre” Pensó Elisa, que había encontrado un digno contrincante junto al cartilago. Tomada esta decisión, sonó el timbre. “Hay que joderse”, y pulsó el interruptor bajo su mostrador. Cada vez que lo hacía se sentía como la cajera de un banco que avisaba de un atraco, pero al revés, como si fuera a dejar pasar a otro drogadicto buscando ketamina.
–Ho, ho, ho –Se escuchó al abrirse la puerta. “Hay que joderse”.
–Buenas noches, en que pode… –Papá Noel entró por la puerta, con su barba blanca y un kilo de hielo, nieve y mierda sobre sus hombros. Olía a navidad.
–Hola jovencita, verás he tenido un problema y necesitaba vuestra ayuda.
–¿Hámster o gato?
–¿Disculpa?
–Nada, ¿Qué es lo que ocurre?
–Verás, estaba con el reparto y con esta niebla, mis ojos ya no son los que eran, el caso es que uno de los renos…
–¿Me está tomando el pelo?
–¿Cómo dices, preciosa?
–A ver, ¿Qué le ha pasado a Rudolf?
–Bueno, no lo sé, pero con este tiempo no puede uno aclararse, así que cuando lo vi salir despedido giré todo lo rápido que pude y le pasé por encima…
–¡No me jodas…! –Y la chica salió disparada hacia la calle.
Allí estaba, a unos veinte metros. Entre la nieve se podía ver el camión de reparto, estampado contra una farola que había quedado noqueada. Elisa se acercó con cuidado y miedo a contemplar la escena, encontrándose con el armazón destrozado de un reno compuesto por varillas y luces de navidad. Santa Claus estaba detrás de ella luchando por mantenerse en pie.
–Verás, tengo que llegar al hospital de Villanueva antes de las once para montar el tinglado o me despiden. Con toda la gente felicitándose no tengo línea, quería saber si puedo hacer un par de llamadas.
Elisa estaba pasando el shock, se le había ido la cabeza un momento. Realmente había pensado que Papá Noel había atropellado a uno de sus renos, se sentía un poco tonta, pero reflexionando pensó, que tal vez, simplemente, quería seguir creyendo en algo, por macabro que fuera el desenlace. Ya sabéis, ese ansia por hacer algo mágico de vez en cuando, por ayudar a Papá Noel con sus renos. El viejo gordo la miraba con cara expectante, tenía los capilares destrozados por el alcohol.
–Por supuesto, venga, llame cuanto quiera.
Entraron en la clínica con el frío metido en los huesos, Santa Claus llamó y le mandaron un taxi para que fuera él solo al hospital. Elisa se quedó observándole por la ventana, a aquel hombre de cincuenta y tantos de barba blanca que también trabajaba en Nochevieja, y sintió cierta tristeza por verlo atrapado. Hasta le hizo gracia cuando le guiño un ojo desde el taxi. Un coqueteo con Santa Claus, al menos era mejor que los gatos y los hámsters.

1 comentario:

  1. mmmm..interesantea intecion de crear..falta camino pero el principio lo tienes..(y no bale copiar..jejejeje!) un saludo y animo! sigue asi!

    JaCkBlAcK...brujo de bocacion..

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