domingo, 24 de enero de 2010

Al Poeta

Lo que no soporto es el silencio que queda después del disparo.
Fusilado el revolucionario marica algo se para, y muere no solo el hombre, no solo sus sueños y sus palabras. Muere cuanto le quedó por escribir. Entre nosotros no nos miramos, sin saber si fue nuestra bala la que lo mató, si tal vez erré el tiro a posta o quizás fui el único que disparó a su pecho, apuntando al corazón ansioso por poner fin a ese momento, por no atravesar su estomago y que necesitara otra ráfaga. Tal vez aquella poesía era demasiado para existir en este tiempo donde solo importa vencer sobre los vencidos. Y no queremos pensar en ello, pero el silencio, el silencio es insoportable.
Nos retiramos sin formación, dispuestos a olvidar, dispuestos a relegar entre Víznar y Alfacar a quien ya se ha marchado, y deja el silencio tras de sí.

3 comentarios:

  1. puede que el silencio signifique que ya todo a acabado...
    que sea el comienzo de algo nuevo.
    Algo nuevo donde quepan los errores del pasado.
    El sielncio es doloroso... pero esperanza para lo venidero

    un beso =)

    el ladrón dementiras

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  2. Bueno, o que quepan, pero en el conocimiento (memoria queda muy político ahora mismo) y no en los actos.

    Gracias por leer, y aún más por comentar.

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