viernes, 1 de abril de 2011

Será Que Ya Nada Me Emociona

El arco iris estaba al lado, apenas un poco calle abajo. Me preguntaba si en el lugar señalado había un duende gruñón guardando una olla de oro, o tal vez una fiesta rave con gente musculosa y camisetas de rejilla. Cuanto más llovía, cuanto menos podía ver de la ciudad, más brillaba, y llegué a pensar que realmente ocurría algo magnífico donde señalaba la ilusión óptica, pero sólo era eso, una ilusión, como cualquier otro juego de luces y sombras que se ven desde mi ventana, como los incendios de las fábricas, como la monótona aurora boreal.

5 comentarios:

  1. Vivir conlleva crecer, y crecer conlleva dejar de sorprenderse por cosas... Con cada día que pasa, nos hacemos más máquinas y menos personas...

    ResponderEliminar
  2. Hola Óscar, soy Elisa. Tenía tu blog añadido a "favoritos" desde cuando contactamos el año pasado y no me había dado cuenta hasta hoy. He entrado por casualidad y me ha gustado mucho. He estado ojeando cosas y gusta mucho como escribes, me identifico con ciertas formas que tienes de encarar la vida que deduzco de tus textos. Leeré más cosas y te comentaré, no dejes de escribir, porfa.
    Besos.
    Elisa.

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias a las dos por los comentarios, y sobre todo por leer. Espero que os gusten tanto o más los proximos relatos.

    ResponderEliminar
  4. Porqué una ilusión? El Arco Iris seguira estando ahí siempre. Es un principio físico fijo -siempre que no desaparezcan el agua, el sol, los prismas de cristal. Un abrazo. Hace tiempo que no venía. De lo último no me enteré de nada.

    ResponderEliminar
  5. Simplemente porque no puedo alcanzar su final, y la gente que veo paseando donde debería estar siguen igual de tristes queantes de pasar por allí :(
    Gracias por comentar

    ResponderEliminar