miércoles, 30 de mayo de 2012

Saltar


Saltar al vacío en un instante exacto, encontrarse con una nube o caer al suelo. Tal vez planear un rato antes. No puedo verlo venir, no sé elegir cuando.
No tengo miedo al salto, tengo miedo al momento adecuado, tengo miedo a que no estés cuando salte y no quieras llevarme a volar de la mano como Superman. Tengo miedo de que salga cruz dos veces seguidas, de que la próxima persona que entre en el bar me joda la quiniela. Tengo miedo de apostar al dos y que salga siete, porque el dos siempre pierde, porque son los ojos de una serpiente.
Saltar justo cuando deba. Saltar cuando pueda encontrarte, y si fallo al menos notar tu mano y sentir que si me rozas en ese instante podremos descarrilar el momento. Saltar sin conocer el resultado.

lunes, 28 de mayo de 2012

Gritos en Silencio



Revolotean alrededor del humo. Son sus sombras entre gritos que no escucho, una noche llena de los gritos silenciosos de las ratas. Ha llegado la primavera y devoran la nueva generación de insectos. La nueva hornada de vidas sin sentimientos, de supervivencia por pura vida que no quiere más que existir ciega, balanceándose en el viento que deja la noche. Cuando llegue el sol se ocultarán en grietas, en las paredes de lo cotidiano, esperando para devorar. Gritando, gritando a mi alrededor mientras mi cuerpo sea un faro de calor para sus presas. Carne, cartílago que soporta el viento. Ratas, rodeado de ratas que devoran alimañas. Rodeado de gritos que no puedo oír... Pero les oigo. cuando me duermo escucho cada una de sus llamadas. Les oigo construir un mundo sin imágenes, sin color, mientras mi cuerpo llama a miles de presas para ser devoradas. Soy el centro de su universo en este campo, muerto, con suficiente vida para que todos los que intentan devorarme mueran en los colmillos de las ratas ciegas, para que yo siga vivo para quien no puede verme.