jueves, 26 de julio de 2012

Siempre Quise Tener Cosas Bonitas


Siempre quise tener cosas bonitas, pero las cosas bonitas suelen ser delicadas. Siempre se rompen. Un Joder gratuito rebaja el amanecer a la categoría de Madrugón, la plata abandonada se llena de roña, un adiós puede joder un hasta luego, y así con cada cosa bonita que encuentre.


Nunca he podido tener cosas bonitas. Soy descuidado y tiendo a pensar que las cosas se amoldan a mí como yo a ellas, que formamos parte del mismo universo al llevar un tiempo juntos. Me creo que las leyes de la física se reeducan y hacen que dejen de ser frágiles. Nunca ocurre así, porque nunca he podido tener cosas bonitas. Porque el universo es siempre igual, está lleno de cosas bonitas, y yo estoy aquí para que se rompan.

jueves, 19 de julio de 2012

En Coma




Acumulo la ropa sobre la cama y no la muevo cuando duermo. Mi cama se ha convertido en un balaguero de trapos, y en algún lugar la almohada. Quiero levantarme abrazado a tu piel y duermo más horas de las necesarias. Disfruto de mi imaginación, de un tiempo que no existe, de un cuerpo que no está aquí, de un olor que quiero que me impregne las manos.
Al despertar el calor me presiona en cada poro, me tapona y me dice que me aparte de lo que abrazo. Y tú me besas y me das los buenos días. Y sé que ha ocurrido, que he traspasado la frontera del coma, que a partir de ahora nada será más real, porque he perdido la cuenta.
Duermo, despierto, duermo, duermo, despierto, duermo, d, d ,d...
Ya no despierto si no sé qué duermo, y el sueño le roba realidad al mundo. Y sueño dentro de un sueño como los malos poetas, y no sé donde empiezo ni donde está el más alto grado de conciencia.
Sólo sé que vivo, en algún momento, avanzo. En algún momento siento, y todo ello se retuerce tras cada barrera hasta que los nombres no importan más que la numeración del diccionario. En la misma página encuentro recuerdo, realidad y rechazo. Rocanroll de una canción que me sé a medias, que realmente rechazo recordar.
Duermo abrazado a un rebujo de trapos, y despiertas, y me besas.

jueves, 12 de julio de 2012

Fuego a Todo Ya



Lo tenemos pegado a la piel. Es alquitrán ardiendo, nos tapona la nariz y nos impide respirar hondo, coger carrerilla y echar a volar. Aquí nadie vuela, sólo ellos y sus hijos en aviones. Aviones que construimos con nuestras manos, que cuidamos con nuestro sudor y alimentamos con nuestra sangre. Sólo hay dos bandos, los dos pintados de gris: Una mano gorda, de humo y necesidad, de parásitos ávidos de más y más, de corbatas y chalet, de risas al mirar la cola del paro; y una casta gris que espera que llegue algo, que duerme bajo esa mano y castiga a los que gritan. Una casta con miedo a que la mano caiga.
Debería haber otro bando, uno que no tenga miedo a la mano, pero necesitamos trabajar para ganar lo justo para pagar el pan, para llegar al alquiler, para soñar con cuidar de nuestra familia. Y tal vez, tal vez, tal vez podríamos quemarlo todo para que nuestros hijos lo hagan mejor que nuestros padres, pero para eso necesitamos morirnos de hambre.

sábado, 7 de julio de 2012

Sucedáneo


No eres más que un paño caliente sobre un herida. Tal vez muy caliente, tal vez muy paño, pero un paño.
Y te contorneas y me cuentas que sí, que sí, que mil veces es el momento.
Para mí no lo es.
Yo espero a que salte la chispa como un idiota. Y me dices que sí, que genial, que ya me escribes por whast's up. Y lo haces. Y vuelves con otra cara una y ocho y seis y cuarenta veces. Tal vez cuarenta no, pero demasiadas, y yo sólo quiero escuchar rocanroll cuando ocurra. Y ocurre y llevas otra careta, y no es suficiente porque no te sigo el juego con juego de tronos ni con walking dead, ni con cinco hermanos ni con yoquesé. Pero repites, y me dices que muy rico el café, y que genial el detalle de la ensalada y que genial cocinar, o el chupito de última hora, o el quizás, o el llámame para almorzar. A mí me duele mentir en quizás. Y sólo quiero vivir. Dejarme de historias, sentirme vivo más que marioneta. Sentirme hombre más que desahogo, sentirme destello más que farola.
Porque los dos somos un sucedáneo de lo que ocurre realmente en el mundo. Porque eres un sucedáneo de mi mundo. Porque mi mundo es un sucedáneo de un mundo que creé hace demasiado pensando en cómo debería ser el mundo. Porque creí en un sucedáneo.



Y despertamos, y me llamas y acudo al móvil. Y te digo que no es el momento, porque sé que nunca leerás esto, porque en el fondo te importa una mierda lo que hago. Que me importa una mierda realmente que lo sepas, y que mejor que esta ciudad fuese más grande.
Y que mejor que yo no existiera al fin y al cabo.
Y que mejor este vacío al contacto.
Porque mejor lejos nuestras caras que cerca, porque ¿qué importa si recuerdas mi nombre si te echo de casa? Porque sabes que sólo importo yo, sólo yo, y lo sabías desde el "hola".
Y aún así no se pierde el beso.
Con eso sí que me quedo.
Una, u ocho, o doce más una veces. Con un Beso que Mienta Cariño. Con un Beso de Falsa Ternura.

viernes, 6 de julio de 2012

Los Perros del Canódromo



 
Los perros de las carreras están tristes. Salen a correr, luchan por saber quién llegará primero, quién alcanzará al conejito. Los perros del canódromo sueñan con óvalos interminables, con conejitos que corren más que ellos y huelen siempre a algodón. Dicen que ven las imágenes en blanco y negro, que disfrutan los olores como nosotros del color; tal vez sueñen con colores de hierba y carne tierna de conejo desmembrado.
Los perros del circuito de carreras canino corren detrás del conejito para despedazarlo, con la lengua afuera por la persecución; y están tristes porque en el fondo, desde que empiezan a correr otra vez en el óvalo, saben que el conejito es falso, y que sólo corren para poder pelearse entre ellos.